El ano
Es un orificio que se halla en el extremo terminal del tubo
digestivo, de la misma manera que la cavidad oral es el orificio del extremo inicial.
Está constituido por músculo esfínter voluntario, recubierto
de mucosa, y se trata de una abertura a través de la cual los materiales de desecho
de la digestión salen del cuerpo.
Al orificio anal se le añade por arriba la parte mas
inferior del recto que precede, y por abajo, la zona cutánea que lo continúa y
lo rodea. Así en los seres humanos, el ano se convierte en un conducto de unos
15 a 20 milímetros de longitud a través de cual discurren las heces durante la defecación.
El ano en los humanos está situado en la línea media del
cuerpo, un poco por detrás de la línea biisquiática. Se abre en el vértice posterior
del periné, un poco por delante del cóccix y en el fondo del surco longitudinal
que separa las dos nalgas. El ano se encuentra relacionado, por los lados, con
el músculo esfínter externo, con las fosas isquiorrectales y con los elevadores
del ano, por detrás con el rafe anococcígeo y con los fascículos musculares que
en él se insertan y por delante con la uretra o con la vagina.
El ano por fuera tiene forma circular cuando está dilatado,
cuando pasan las heces o se introduce un objeto. En reposo tiene forma de hendidura
anteroposterior de la que parten de forma radiada cierto número de pliegues, los
pliegues radiados del ano, que son pronunciados con la contracción del ano y
que se borran completamente cuando se dilata el orificio. La piel que rodea al
orificio anal se llama margen del ano, y es un tipo de piel mas delgada, más
colorada, constantemente húmeda y sin vello.
Referencias bibliográficas:
Brunicardi, F. (2006). «28:
Colon, recto y ano». Schartz: Principios de cirugia (8ª edición).
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